Las ventanas de aluminio se destacan por combinar resistencia, diseño y bajo mantenimiento. Entre sus principales características se encuentran:
- Gran durabilidad: el aluminio no se oxida, no se deforma y resiste muy bien el paso del tiempo, incluso en zonas húmedas o expuestas al sol.
- Bajo mantenimiento: no requieren pintura ni tratamientos especiales. Con una limpieza periódica conservan su aspecto original.
- Alta resistencia estructural: permiten fabricar ventanas de grandes dimensiones y con perfiles más delgados, logrando mayor entrada de luz natural.
- Excelente terminación estética: están disponibles en distintos colores, texturas y acabados, como pintura horneada o anodizado.
- Hermeticidad y aislamiento: cuando se utilizan sistemas de alta prestación con doble vidriado hermético, ofrecen muy buen aislamiento térmico y acústico.
- Seguridad: los perfiles de aluminio permiten incorporar herrajes de alta calidad, cierres multipunto y vidrios de seguridad.
- Versatilidad de diseño: pueden fabricarse en distintos tipos de apertura, como corredizas, batientes, proyectantes, oscilobatientes o paños fijos.
- Material reciclable: el aluminio es 100% reciclable, por lo que también es una opción sustentable.
- Precisión en la fabricación: gracias a la tecnología de corte y ensamblado, se logran productos con excelente terminación y funcionamiento.
- Compatibilidad con carpinterías de alta prestación: los sistemas modernos incorporan ruptura de puente térmico, lo que mejora notablemente el confort interior.